Pelusa, la viajera…

Una de nuestras voluntarias estaba paseando con sus perros, como cada día:  el mismo parque, la misma gente, las mismas plantas, los mismos  olores, los mismos  animales… ¡ un momento ¡… no son los mismos, por delante de ella pasó una gatita, se veía que era blanca, pero estaba sucia, andaba asustada, agachada mirando para todos lados, tenía algunas heridas en las almohadillas. Se acercó a ella y una señora que justo pasaba por ahí le comentaba que creía que la habían abandonado, porque no la había visto nunca por los alrededores, y se notaba que era casera…
Nuestra voluntaria no dudó en cogerla y llevársela a casa, comprobando  que era una gatita casera, ya que la cogió en brazos y la llevó desde el parque hasta casa en su regazo,  y la bolita de pelo blanquita solo se acurrucó y dejó de temblar.
Estábamos hasta arriba de ocupadas, así que hasta pasados dos días no pudimos llevarla al veterinario.
En casa la gatita corrió hasta una cama y empezó a asearse, normalmente los gatos se esconden, Pelusa tenía algo que no sabíamos, ya veréis.
Bebía agua del grifo, se dejaba hacer, ronroneaba y estaba feliz de por fin poder descansar.
La llevamos al veterinario y estaba perfecta y eso que ella tenía,  y no lo sabíamos,  ¡un  CHIP! Y no sólo eso, estaba descolocada  como perdida, no podíamos creerlo, saltamos de alegría. Y por fin supimos que se llamaba Pelusa, nombre al que respondía muy contenta.
Pelusa había sido toda una aventurera. Llamamos a la familia y vinieron a por ella emocionados por que habían perdido la esperanza de encontrar a su amiga gatuna, hasta nos trajeron una caja de bombones.
Resulta que la pequeña estaba como cada día tomando el sol en su casa pero no sabemos por que se cayó y de ahí empezó a deambular, la encontramos a 8 km de su casa, cómo llegó hasta ahí, nunca sabremos y que cosas le pudieron pasar, es una gata blanca impresionante no pasa desapercibida.
Lo que está claro es que llegó un momento que no supo volver, por eso es tan importante que los gatos lleven chip aunque no salgan de casa.
Seguimos en contacto con ella y su familia por que fue muy emocionante para nosotros y gran lección. Gracias Pelusa!!