Solidarias con los Animales | Oliva y los 17 galgos
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Oliva y los 17 galgos

... una historia que nos cambió la vida

El 5 de marzo de 2018, nos llega un aviso de una galga tirada en la carretera por un pueblo de Granada, la llevaban a un veterinario. Una de nuestras compañeras se ofreció a acoger a la perrita en casa, la llamó Oliva. En el veterinario se hicieron varias placas y se vio que tenía un perdigonazo en la columna vertebral, de ahí que estaba inmóvil del cuarto trasero. Habría que hacer un TAC para saber qué tipo de lesión era y si podría ser operada.  Su barriguita estaba llena de huesos, con eso la alimentaban, confiamos en que eso no daría problema y de ser así se le trataría. Miraron que tenía chip y llamaron, nosotras queríamos la cesión de la perra inmediatamente o le denunciaríamos por el estado en el que venía. El tipo accedió a dárnosla y a pagar los gastos de ese día en el veterinario.

 

Oliva llegó a una casa llena de cariño, nos cautivó a todos, su mirada, su forma tan graciosa de comer… Se hacía todas sus necesidades encima y su mamá de acogida se deshizo en cuidados y amores.

 

Empezamos a difundir por las redes sociales el caso de Oli y pedimos colaboración ya que no teníamos un céntimo para este caso, la ayuda llegó de todas partes de España, ¡¡fue super emocionante!! En tiempo récord teníamos el dinero necesario para hacerle el TAC, así que contactamos con un hospital en la ciudad que tiene la maquinaria.

 

El día 9 llevamos a nuestra pequeña al hospital, 13h. Pasaríamos en la tarde a recogerla. Así que nos relajamos esperando que llegara el momento de ir a recogerla, imaginando ya el tipo de familia que sería feliz con Oli, en el caso de que no pudiera andar, qué tipo de carrito le buscaríamos… pasara lo que pasara, estábamos preparadas.

 

Cuando llegó el momento, volvimos al hospital y el neurólogo nos dijo que Oli no volvería a andar, que el perdigón estaba alojado justo en la médula, que había tenido la mala suerte de que éste entrara por uno de los huequitos de la columna y estaba justo en medio, pero que no tendría por qué dar problemas, solo que no caminaría. Nos dijeron que había tenido vómitos y diarrea muy amarillenta por lo que nos pedía que dejásemos en observación a Oli, no la veían muy bien, accedimos claro, es un buen hospital.

 

Fuimos a hospitalización a verla antes de irnos, Oli estaba con diarreas con sangre, la imagen que vimos nos hundió. Ni los médicos sabían qué estaba pasando, ¡¡¡¡tenía mucha fiebre!!!! Oli empezaba a irse.

 

La lavamos y con paños de frío conseguimos bajar la fiebre, no entendíamos nada y el pronóstico era malísimo. Pasamos una de las noches más horribles, no sabíamos si ella llegaría al día siguiente, a las 8h del día 10, nos llamaron, había pasado la noche pero la situación era muy mala, vocalizaba, las pupilas estaban totalmente contraídas, no controlaba esfínteres. A las 14h decidimos que era mejor dormirla, y Oli se fue abrazada a la persona que la cuidó los pocos días que tuvo de felicidad en su vida, se fue rodeada de cariño.

 

Nos llegaron informaciones de que la misma persona que tenía a Oliva, tenía más galgos de los que iba a deshacerse, así que exigimos que nos los cediera, ya que sabíamos cómo estaban, personas de la zona nos habían mandado vídeos de muchos galgos hacinados en un chambao lleno de mugre.

 

El tema de Oli ya estaba haciendo ruido en las redes sociales y ellos lo sabían, así que se habló con la persona responsable e estos perros y se acordó el tema y el lunes 12 varios de nuestros compañeros fueron al pueblo con tres coches y trajimos a los perros. Nos dio 17 galgos en unas condiciones miserables, heridas por todos sitios, escuálidos la mayoría, llenos de pulgas y garrapatas, con diarreas… los animales JAMÁS habían sido atendidos, habían sido maltratados. 12 hembras y 5 machos.

 

Encontramos una residencia donde podíamos meter esa noche a 15 de los perros, 2 podían ser acogidos por gente cercana a nosotros. Llegaron aterrados, no entendían nada… Nos hicieron un precio especial y sobre todo nos animaron mucho, porque ni nosotras podíamos creer todo esto.

 

Antes de morir Oliva, le prometimos que salvaríamos a los demás y es de ley cumplir las promesas que se hacen, especialmente si es a una perra tan mágica y valiente como nuestra galguita.

 

Por redes pedimos ayuda y mucha gente respondió a nuestro llamamiento. El día 13 subimos a la residencia a revisar a todos los perros y sacamos a 4 más a casas de acogida, los que vimos con las heridas más feas. Todos estaban tan mal que nos fuimos a por los más urgentes, los lavamos, desparasitamos y los llevamos al veterinario… y así uno a uno, con este mismo protocolo pasaron a casas de acogida.

 

Los perros se orinaban en los comederos porque no sabían para lo que eran. Era curioso verlos comer en pequeños montoncitos de pienso que se les ponían en los cheniles y comían  todos juntos, sin el más mínimo problema, era simpático verlos cómo juntaban las trufitas para comer.

 

Fueron 4 meses frenéticos, pero finalmente los 17 galgos fueron adoptados por maravillosas familias. Tenemos un grupo de WhatsApp en el que todos los adoptantes nos van contando cosas y se ha hecho un grupo de gente que sin conocerse han llegado a ser como una familia, la familia de los #17galgos.

 

Queremos agradecer de manera muy especial a la Fundación Ocho Tumbao que abrieron una causa en su web y conseguimos una donación de 2.000 euros. Agradecerles no sólo su implicación en la historia, también el apoyo incondicional… si ellos todo habría sido mucho más complicado…

 

En octubre de 2018 perdimos a Miel, una de las galguitas. Se asustó al salir del coche y se escapó, terminó en la autovía atropellada aunque tanto su familia, como la policía local hicieron de todo por traerla sana a casa, finalmente no se pudo… y la llevamos en el alma… al menos ella se fue sabiendo lo que era ser amada… miles de galgos y podencos siguen siendo maltratados por cazadores sin que las leyes se endurezcan.

 

A día de hoy seguimos a la espera de juicio y esperamos una sentencia ejemplar.

 

Desde el rescate de Oliva y los 17 galgos llegaron más galgos y forman parte de esta historia: Eros, Kaos, Kanda, Blues y Honey.

 

Este es el evento que creamos en Facebook, qué recuerdos…